México y Washington se apresuran a alcanzar un acuerdo comercial antes de las elecciones en EU

2026-09-11 10:57:29 - MUNDO

Estados Unidos y México se apresuran a alcanzar un acuerdo comercial bilateral antes de las elecciones legislativas estadounidenses de mitad de mandato, que se celebrarán en menos de ocho semanas, según seis fuentes familiarizadas con las conversaciones, en un esfuerzo que se ha vuelto más urgente tras el colapso en las negociaciones de Canadá con Washington.

"Ambos queremos llegar a un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato", dijo una fuente radicada en México, que habló bajo condición de anonimato para discutir conversaciones privadas.

Las negociaciones buscan alcanzar un acuerdo bilateral provisional mediante el cual México podría obtener un alivio sobre la aplicación de algunos aranceles estadounidenses, al tiempo que responde a las exigencias de Estados Unidos en áreas que incluyen el contenido automotriz y la inversión china.

Aunque no existe una fecha límite formal, funcionarios de ambas naciones ven beneficios políticos en alcanzar un acuerdo antes de las elecciones del 3 de noviembre, cuando el Partido Republicano del presidente estadounidense Donald Trump corre el riesgo de perder el control del Congreso. Un pacto permitiría a ambos líderes presumir una victoria mientras enfrentan desafíos políticos internos.

"El tiempo apremia para el Gobierno mexicano", dijo la fuente del país latinoamericano, citando preocupaciones por una economía débil y la caída en las calificaciones crediticias de su deuda. La fuente añadió que la administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que esta semana presentó su Presupuesto para 2027, considera que un acuerdo comercial con Estados Unidos es crucial para tranquilizar a los mercados y a los inversionistas.

Un portavoz de la secretaría de Economía dijo que: "no hay plazos específicos en este momento", y subrayó el compromiso continuo del Gobierno con el diálogo con Washington. "No hay plazos determinados aún".

El representante Comercial de Estados Unidos y la Casa Blanca no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el tema.

El impulso de México por alcanzar un acuerdo comercial se produce después de que las conversaciones entre Canadá y Estados Unidos colapsaron el mes pasado, sumiendo a los antiguos aliados en una amarga disputa arancelaria.

Washington prohibió el martes la importación de una amplia gama de bebidas alcohólicas, motocicletas y productos lácteos canadienses, y Ottawa ha prometido igualar los aranceles estadounidenses dólar por dólar.

El fracaso de las conversaciones con Canadá ha reforzado la estrategia de México para evitar una confrontación directa con Washington, apostando a que la cooperación traerá alivio arancelario.

La fuente mexicana describió el enfoque del país como "portarse bien y seguir cooperando". México envía más del 80% de sus exportaciones a su vecino del norte.

Como reflejo del ritmo acelerado de las negociaciones, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, se reunió virtualmente con Sheinbaum el miércoles para hablar sobre comercio.

El encuentro, que originalmente sería presencial, tuvo lugar menos de dos semanas después de que Sheinbaum propuso una legislación que otorgaría al Gobierno nuevos poderes para revisar y bloquear adquisiciones extranjeras de empresas mexicanas.

La medida, que crearía un régimen de revisión de inversiones similar a los de Canadá y Estados Unidos, es ampliamente considerada una respuesta a la presión Washington para someter la inversión china a un escrutinio más estricto.

Las conversaciones entre Estados Unidos y México se presentan como un esfuerzo por alcanzar un acuerdo bilateral provisional mientras se negocian, junto con Canadá, asuntos relacionados con el pacto trilateral conocido como T-MEC.

Ese acuerdo quedó sumido en la incertidumbre en julio, cuando Estados Unidos no aceptó renovarlo por otros 16 años. El pacto sigue vigente, sujeto a revisión anual, pero la administración de Trump ha utilizado el proceso para buscar concesiones adicionales de sus socios Canadá y México.

Funcionarios tanto de México como de Canadá, aliados desde hace tiempo aunque con una relación incómoda, han destacado públicamente su compromiso con la preservación de un acuerdo trilateral. Sin embargo, algunos funcionarios mexicanos sostienen en privado que México no debería sacrificar sus propios intereses por conseguir un acuerdo para Canadá.

La carrera por un pacto entre Estados Unidos y México podría tener dimensiones estratégicas adicionales. Una fuente de la industria automotriz dijo que el Gobierno de Trump busca aislar a Ottawa al alcanzar un acuerdo con México antes de que entren en vigor importantes nuevos aranceles canadienses el 1 de enero.

Un acuerdo entre Estados Unidos y México también podría reducir los precios para los consumidores estadounidenses y dar una "victoria política" a la administración Trump, dijo Diego Marroquín Bitar, experto en comercio norteamericano que también trabaja como consultor. "Podrían argumentar que fue culpa de Canadá que no se llegara a un acuerdo".

Un obstáculo importante para cualquier acuerdo comercial provisional son los llamados aranceles de la Sección 232 sobre el acero, el aluminio, los automóviles y las autopartes.

Citando motivos de seguridad nacional, el acero mexicano y canadiense exportado a Estados Unidos enfrentan aranceles del 50%, mientras que los vehículos están sujetos a un gravamen del 25 por ciento.

Desde entonces, Trump ha negociado aranceles automotores más bajos para otros socios comerciales, incluido un 15% para Japón, la Unión Europea y Corea del Sur, y un 10% para Reino Unido. Esto deja a algunos vehículos de esos países sujetos a gravámenes más bajos que los automóviles enviados desde México y Canadá.

Antes de que las negociaciones colapsaran el mes pasado, Canadá parecía estar cerca de un avance con Washington respecto a la aplicación de aranceles de la Sección 232 y otros asuntos comerciales, lo que despertó esperanzas de que México pudiera conseguir rápidamente condiciones similares.

Varios fabricantes de automóviles creen que Washington podría finalmente ofrecer a México el mismo marco discutido con Canadá: un arancel del 15% a las importaciones de vehículos, más una reducción adicional por contenido estadounidense, lo que llevaría la tasa arancelaria efectiva a alrededor del 7 por ciento.

A cambio, se espera que México ceda ante las exigencias de Estados Unidos de incorporar un mayor contenido estadounidense en los vehículos, particularmente en motores, componentes electrónicos y software, dijo una segunda fuente mexicana.

Aunque México se opone a requisitos explícitos de contenido estadounidense, "eso no significa que no vaya a trabajar en algo que ayude a aumentar el contenido estadounidense", dijo la misma fuente, que añadió que la forma final de dicho compromiso es "la gran incógnita".