Padre Dios en este día te doy las gracias, Padre de mi vida, por permitirme ver el fruto de tus obras y escuchar tu Palabra de vida eterna.
Gracias, porque de una u otra manera Tú pones el mensaje que le hace falta a mi corazón en mi camino, me llenas de esperanza y fortaleces mi fe.
Gracias, Señor misericordioso, porque en Ti he podido encontrar todo lo que necesito para vivir y ser feliz. En este nuevo día que Tú has creado, quiero colocar todas mis actividades, preocupaciones y problemas en tus benditas manos, quiero ser testigo de tu amor y de aquellos milagros que Tú haces día a día y muchas veces pasan desapercibidos.
Abrázame, Padre de sabiduría y atiende estas súplicas que salen desde lo profundo de mi corazón. Gracias, porque no sueltas a mi familia, a pesar de los innumerables problemas que podemos tener, Tú eres la luz de esperanza que se posa sobre nosotros, dándonos aquellas soluciones que lo resuelven todo.
Todo te lo entregamos a Ti!
Amén